¿Qué es eso de "La educación"?

Actualizado: 1 feb


Learning-Harishs | Pixabay
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El pasado 24 de enero, como todos los años, se celebró el DÍA INTERNACIONAL DE LA EDUCACIÓN.


Cabría preguntarse, por tanto, sobre qué es eso de la educación.


Para entender de algo hay que empezar de cero, así que busquemos la etimología, que nos explica el origen y la evolución de las palabras.


En el caso de “educación” proviene del latín “educatio”, que a su vez se vincula a “educare”, que se refiere a transmitir una premisa de orientar o guiar.


Si tenemos que deconstruir la palabra se distingue el prefijo “ex” (sacar afuera o externalizar) y “ducĕre”, por la acción de conducir (en el latín conducĕre) en tanto que liderar, llevar u orientar y, en este caso, se refiere al desarrollo intelectual y cultural de la persona, además de incentivar el aprendizaje de nuevos conocimientos y habilidades, a través de un proceso educativo con un profesional, que es el responsable de inculcar saberes y destrezas.


En nuestra empresa aludimos al término japonés de SENSEI, donde se le unen conceptos como:

  • Distinción.

  • Respeto.

  • Sabiduría.

  • Sinceridad.

  • Ética.

  • Honorabilidad.

  • Lo técnico.

  • Lo humano.

  • Lo espiritual.

  • Pilares.

  • Progreso.

  • Presente.

  • Futuro.

  • Maestro.

Cualquier mente preclara de nuestro pasado, o nuestro presente, consideraría la educación como algo esencial para poder vivir de forma libre y consensuada. Pensemos por ejemplo en NELSON MANDELA, ALBERT EINSTEIN o MARTIN LUTHER KING, por poner algunos nombres, pero la lista sería enorme.


Lo importante hoy sería saber de dónde venimos, dónde estamos y que queremos para nuestro futuro en la educación.


Sin ir muy lejos, nos podríamos situar en aquellas aulas donde solo existía un profesor omnipresente y polivalente, dispuesto a dar cuantas materias fuesen necesarias a un mínimo de 30 alumnos, separados por sexos, (ya que al colegio solo se iba a aprender y no podía haber distracción), con una pizarra y un borrador, acompañado de tizas blancas que dejaban un sonido incómodo cada vez que se escribía algo.


La educación potenciaba unas determinadas habilidades e ignoraba otras muchas, en aras a que se supiese leer y escribir, y los fundamentos básicos para desenvolverse en la vida, dejando muy claro a que podías aspirar si eras hombre o mujer, si eras rico o pobre.


Desde tu pupitre sabías que si querías integrarte en la sociedad tenías que seguir literalmente sus dictados, (ya te lo habían dicho tus padres), y que si eras mujer tus posibilidades se verían recortadas, de la misma manera que si eras hombre tenías un mayor abanico donde elegir. Los ricos estudian en colegios privados y los pobres recibían una educación pública masificada.


Se perdía mucho talento, pero el talento era una "rara avis", en el que no se podía uno fijar, y si se sacaban los pies del tiesto seguramente te tachaban de singular, y se te apartaba del camino de lo seguro por si resultabas una amenaza.


Era una forma de educación que se basaba en memorizar en lugar de enseñar a pensar, y donde los exámenes eran la personificación del monstruo del miedo con el que se tenía que batallar porque lo único importante era evidenciar ante el maestro la enorme capacidad de retención que se tenía, aunque a la hora de salir de ese examen, y por muy excelente nota que se obtuviese, todo el mundo se habría olvidado de lo estudiado.


Esta manera de enseñar, que hoy se mantiene en muchos modelos educativos, pone en evidencia, por ejemplo, al profesorado, anclado en su pasado, sin capacidad para entender que hoy, en la era de BIGDATA, es mucho mejor facilitar una fórmula para resolver problemas de Estadística en un examen que pretender que alguien se aprenda un galimatías de signos y letras, porque lo que importa es que el alumnado sepa aplicarla.


Ese profesorado ni tan siquiera se plantea que su alumnado si suspende en cifras cercanas al 100 absoluto, no es que sean literalmente incapaces, sino que su pedagogía es más bien inútil.


Son maneras de educar de las que continuamente se queja el alumnado en numerosas universidades y que evidencian la negación absoluta de esos maestros para transmitir conocimiento. Los tiempos avanzan, pero no todas las personas que viven en ese tiempo y, mucho menos las maneras de educar.


Afortunadamente se dan otras alternativas educativas.


Por ejemplo, jamás habríamos podido pensar que jugando aprenderíamos sobre las LEYES DE NEWTON, o que MINECRAFT podría ser una excelente herramienta para formación.


MARGARET MEAD, antropóloga cultural, decía que:


A los niños se les debe enseñar a pensar, no qué pensar.

O lo que es lo mismo, se debe, ir más allá de los contenidos: la forma en que se estructura el pensamiento, generar esquemas que puedan replicarse y ser aplicados en diferentes contextos, con distintos contenidos.


SUNNY DECKER en AN EMPTY SPOON, donde relataba la experiencia de una maestra blanca en una escuela con alumnado negro en los años 60, poniendo sobre el tapete las diferencias culturales y la discriminación, especialmente cuando no se respeta el talento por ser de otro color, lo explicaba de una forma muy explícita:


He conocido demasiados intelectuales estúpidos que creen que la educación y la sabiduría vienen en paquete junto con los hechos, pero es tu perspectiva la que cuenta, tu capacidad para ver en forma diferente, no solo ver demasiado.

Las ideas son la que te transforman, y la mejor manera es partiendo de la educación, teniendo en cuenta igualmente las experiencias, que no tienen por qué estar unidas, inevitablemente, a la escuela, el instituto o la universidad.


La realidad demuestra, además, que el estudio funciona mejor reduciendo el tamaño de las clases y facilitando tutores personalizados, pero los costes para impartir la enseñanza serían desorbitados y habría que alterar completamente los programas educativos y, por supuesto, el modelo de negocio imperante.


La tecnología ha ayudado, pudiendo ofrecer educación de calidad a bajos costes y haciéndola accesible a millones de personas sin recursos, en la búsqueda de una educación universal.


Sin embargo, la generalidad utiliza la tecnología como un complemento a la educación tradicional, y como describe SAMUEL GIL, se ha utilizado como herramienta administrativa, de gestión de cursos online o como editoriales, aunque el paso siguiente tiene que ser entendido como un lugar donde se imagina una nueva educación que se dirige directamente al estudiante a través del EDTECH.


KAHOOT (a través de 100 millones de juegos), FLIPPED CLASSROOM (haciendo y no memorizando) o DESIGN THINKING (solucionando retos de forma multidisciplinar y con trabajo en equipo) son diferentes formas de enseñanza que igual desconocíamos.


En SENSEI consideramos la educación como una necesidad para quienes liderarán el emprendimiento en un futuro próximo. Esas personas que, a través de sus negocios y empresas, apostarán por la innovación y el impacto social.


Para ello es imprescindible contribuir al paradigma educativo facilitando herramientas desde la edad más temprana que permitan desarrollar el talento y enseñen a pensar, como es, en nuestro caso, SINGULAR.FUND-EDUCATION, una plataforma SAAS, al servicio de colegios, institutos y universidades donde el alumnado descubre el mundo real de lo productivo, poniéndose en la piel de cada uno de los participantes (creadores, inversores, servicios y utilizando transversales sobre el impacto social o los temas relacionados directamente sobre el dinero y la educación financiera).


SENSEI también cuenta entre sus colaboradores con NURIA BOSCH quien, a través de SOPHIA EDUCATION FOUNDS contribuye a ese cambio de paradigma, donde da respuesta a niños y niñas, padres y madres, formadores e, incluso, pediatras, sobre sus preocupaciones acerca de las habilidades necesarias en el siglo XXI, dando especial importancia a otros aspectos para compartir el saber, como tratar sobre la felicidad o la emoción.


En SOPHIA hay un espacio para la sorpresa y disfrutar con experiencias increíbles, aprendiendo de lo bello, porque en las pequeñas cosas de la vida se encuentran todas las grandes.


Seguiremos celebramos días mundiales, pero ante todo no olvidar jamás estas dos célebres frases:


  1. La ignorancia es el peor enemigo de un pueblo que quiere ser libre.

  2. Si un niño no puede aprender de la forma en que enseñamos, quizás deberíamos enseñar como él aprende.

Este post ha sido escrito por PAT KENNE con la colaboración de SAM WHEAT.

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