La ley de la segunda oportunidad


Desert-Cdd20 | Pixaby
Desert-Cdd20 | Pixaby

¿Os imagináis que, por no haber conseguido vuestros objetivos, por ejemplo, con tu pareja, ya no pudieses jamás intentarlo con otra?


Hay culturas en las que el fracaso lleva inevitablemente a la muerte, y más cuando se trata del fracaso empresarial. En otras, sin embargo, se entiende como un valor añadido, porque se ha intentado y eso tiene un mérito enorme, además de una experiencia adquirida que de otra manera jamás estaría contigo.


En España haber fracasado se entiende como lo peor, aunque en muchas de las ocasiones no obedezca a algo que tu hiciste o porque entraste en picado por malas asociaciones, inexperiencia, gestión o administración inadecuada o la intervención de la competencia con ganas de eliminar tu negocio simplemente porque no era el suyo.


En todo caso, quién más y quien menos le encanta hacer leña del árbol caído y sin preguntar azota hasta la extenuación, pero… y, aunque no es muy conocida, puedes utilizar LA LEY DE LA SEGUNDA OPORTUNIDAD.


¿Qué es?


  • Un mecanismo o recurso legal que ofrece la posibilidad de renegociar o incluso eliminar de forma parcial o total (100%) tus deudas pendientes de manera legal y efectiva.

¿Cuándo salió y donde aparece?

  • En la Ley 25/2015, de 28 de julio, de mecanismo de segunda oportunidad, reducción de la carga financiera y otras medidas de orden social.

¿Qué deudas se pueden eliminar?

  • Préstamos bancarios.

  • Tarjetas de crédito.

  • Hipotecas.

  • Deuda pública con Hacienda y la Seguridad Social.

  • Microcréditos online.

  • Préstamos preconcedidos.

  • Proveedores.

  • Facturas.

¿Quién puede acogerse?

  • Empresarios, particulares o autónomos, con incapacidad de pago.

¿Cuáles son los requisitos?

  • Ser insolvente, tanto actual como inminente, es decir, no poder pagar tus deudas pendientes.

  • Las deudas tienen que provenir de, al menos, dos acreedores distintos, es decir, dos bancos, empresas, o cualquier otro acreedor al que le debamos dinero.

  • La cantidad de deuda total no puede superar los 5 millones de euros.

  • No haber sido sentenciado por ninguno de los siguientes delitos durante los últimos 10 años: contra el patrimonio, orden socioeconómico, falsedad documental, Hacienda, Seguridad Social o derechos de los trabajadores.

  • No haber acudido a este procedimiento de Ley de Segunda Oportunidad durante los últimos 10 años.

  • Ser considerado deudor de buena fe, es decir, que no engañas a nadie escondiendo bienes o teniendo dinero para pagar.

Gracias a la Ley de Segunda Oportunidad se puede sobrepasar una mala situación económica provocada por un endeudamiento excesivo, sin descuidar los derechos de cobro de los acreedores.

¿Cuál es el protocolo a seguir?

3 fases principales:

  1. Documentación precisa para justificar tu auténtica situación económica actual (ingresos, nóminas, pensiones, gastos de cualquier tipo (agua, luz, teléfono, comida…), patrimonio, deudas (con cualquiera, incluida Hacienda y Seguridad Social). Se entrega ante notario con el fin de que se adjudique un mediador concursal, con la intención de renegociar quitas o aplazamientos.

  2. Consecución de un acuerdo extrajudicial de pagos, de parte de la deuda y, en caso de ser posible, de un pago fraccionado de la parte o del todo.

  3. Si no hay acuerdo, se va a juicio y se requiere, en caso de empresas, un concurso, y si no hay propiedades o bienes suficientes, el juez pude concederte el BENEFICIO DE EXONERACIÓN DE PASIVO INEXISTENTE, según el Capítulo II, artículo 486, del texto refundido de la Ley Concursal. Real Decreto Legislativo 1/2020, de 5 de mayo, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley Concursal, o lo que es lo mismo, el perdón de tu deuda.

¿Qué debe probar el deudor?

  • Que su concurso no es culpable, lo que se define por dolo o culpa grave en derecho.

  • Que la situación de insolvencia es real.

  • Que no hay condena por delitos similares.

  • Que se ha intentado llegar a acuerdos extrajudiciales.

  • Que se ha satisfecho créditos contra la masa (lo que tienen lugar con posterioridad al concurso, como pueden ser los gastos de notario o abogados), y contra los privilegiados (como hipotecas, Hacienda y Seguridad Social, a menos de que sea imposible).

  • Que no ha rechazado una oferta de trabajo en los últimos 4 años.

  • Que acepta ser incluido en el Registro Público Concursal.

Y date prisa, porque la Ley cambia en unos meses, y habrá deudas con la Administración Pública que no podrán eliminarse.

Evocando algunas maravillosas letras de canciones que todos podemos escuchar:

No es necesario que cruces siete mares, ni que te confieses culpable de todos los males, simplemente vuélvelo a intentar.

Ahora te acompaña la sabiduría de saber lo que sí, y lo que no, se debe hacer, y posiblemente la tranquilidad de saber que digan lo que digan los demás, lo importante eres tú.

Si durante mucho tiempo has soñado que no podías soñar, y has tirado todo por el suelo: Hazte escuchar.

Puede haber parecido una noche muy larga, pero dile a los demás que vas viniendo, y que ya no está de más si van mintiendo, que dejen de disparar contra ti.

Después de esta noche tan larga, todo volveré a empezar

0 comentarios

Entradas relacionadas

Ver todo
Volcán

RECIBE TODAS LAS SEMANAS ALGO SINGULAR

Directo a tu email

Nuestra newsletter "La Singularidad Canaria"

es perfecta para ti