José Andrés: Olé tus huevos


Egg-Hitajast | Pixabay
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Hay personas que justifican que existan los premios, aunque sólo sea porque los dignifican, y te hacen creer que sus jurados son personas con absoluto criterio.


JOSÉ ANDRÉS acaba de obtener el PRINCESA DE ASTURIAS A LA CONCORDIA y en su discurso ha dicho verdades tan enormes como la labor que cada día realiza:


"Podemos llevar estabilidad y paz a distintas partes del mundo, pero sólo si primero nos aseguramos de que las familias tienen alimentos en la mesa"...

porque cree en:


"Un mundo en el que la comida sea la solución, no el problema".

JOSÉ ANDRES podría ser estadista, ingeniero, astronauta, barrendero, médico o cualquier profesión que se nos pueda ocurrir y seguro que todo lo haría bien, saliendo de él ideas creativas para ayudar y convertir este mundo en algo mejor, porque es un humanista, en el sentido más amplio del término, en tanto que ensalza, con todo cuanto hace, la dignidad humana, el respeto, la libertad y, especialmente, la capacidad de transformar la Historia y la Sociedad… y eso él lo ha demostrado desde un lugar que posiblemente muy pocas gentes imaginarían que se puede hacer:


SIENDO COCINERO Y CON EL PODER DE LA COMIDA.


Lejos de egos y, desde su propia iniciativa, reivindica a las personas como personas, algo tan sencillo como complicado en los tiempos que corren, donde cualquier excusa es buena, por muy infame que sea, para atacar y denigrar a cualquiera.


Se considera un emigrante del mundo, como asturiano, catalán, español y norteamericano.


Un emigrante con suerte que sabe lo importante que son esos emigrantes para levantar países, y no los muros que buscaba levantar DONALD TRUMP, con el que tuvo un enfrentamiento durísimo precisamente a cuenta de esos emigrantes y un restaurante que tenía que haber puesto en marcha en un hotel propiedad del hoy expresidente de Estados Unidos.


Desde su Asturias natal, llegó a Barcelona a los 5 años, y diez años después estudiaba en la ESCUELA DE RESTAURACIÓN Y HOSTELERÍA.


Sus primeros pasos profesionales fueron en EL BULLI, el mítico restaurante de FERRAN ADRIÁ.


Con 21 años llegó a Estados Unidos, colaborando con varios restaurantes, y un denominador común: la cocina española y latinoamericana, siendo el primero en introducir las tapas en USA.


En 2019 abrió MERCADO LITTLE SPAIN, junto a los hermanos Adriá, un espacio que arrasa entre los neoyorkinos, y que culmina una carrera como icono culinario, donde cuenta con 2 estrellas MICHELIN y, entre otros reconocimientos, el NATIONAL HUMANITIES MEDAL, de manos de OBAMA.


Lidera la ONG WORLD CENTRAL KITCHEN, creada para ofrecer, de forma absoluta gratuita, comidas frescas a familias necesitadas en situaciones de emergencia, contratando a chefs en paro, y con la ayuda de bancos de alimentos, ayuntamientos, algunas instituciones internacionales como Cruz Roja, Correos o Bomberos... y especialmente sus enormes ganas.


Ha repartido en España más de 2.200.000 platos en las colas del hambre de la pandemia, y más de 25 millones en todo el mundo.


En la isla de LA PALMA ha vuelto a dar una lección de esperanza y lo que es la ayuda auténtica, fuera de espectáculos mediáticos.


Por cierto, HA DONADO EL DINERO del premio de Asturias a los damnificados del volcán.

Sus palabras deberían estudiarse como modelo de convivencia en todos los colegios del planeta:


"La Humanidad, las personas sin voz y sin rostro, esas personas que parecen sombras en la niebla, necesitan a personas que las cuiden. Necesitan a personas que las traten como personas. Esas personas no quieren nuestra limosna, quieren nuestro respeto y su dignidad. Y ese es el poder que tiene un plato de comida... Plato tras plato se pueden encontrar soluciones muy simples a grandes problemas".

En esta frase hay más reflexión, emprendimiento, implicación social, liderazgo y sabiduría que en los cientos de horas que muchas veces se nos ofrecen desde esos y esas que dicen velar por sus conciudadanos (llamadlos como mejor consideréis, que seguro que os viene más de una figura a la cabeza).


Con su labor contribuye a que la Humanidad sea mejor, y su ejemplo debería ser imitado en el día a día por todos y todas.


Es fascinante verlo dormir con la tranquilidad que da el saber qué da todo como mejor se puede, desde un avión privado que él se paga, porque ha ganado mucho y se lo gasta como mejor le da la gana, para ayudar en esas situaciones de emergencia y en cualquier parte del planeta; y al mismo tiempo hablar, y convencer, a un niño gitano de arrojar un cangrejo al rio porque tendrá crías y podrá sacar mayor beneficio en el futuro.


A eso se le llama: LECCIONES DE VIDA.


De casta le viene al galgo: En su discurso también recordó a sus padres enfermeros, aplaudiendo a esas personas que sobrepasan los límites del deber para cuidar a los demás.


"El mundo necesita mesas más largas, en las que la comida pueda servir para unirnos y no muros más altos que nos mantengan separados … Debemos mejorar la salud y ahorrar dinero si a diario proporcionamos a nuestros niños y personas mayores comidas nutritivas y sanas para alimentar al mundo de esperanza".

No nos podemos sentir más identificados con JOSÉ ANDRÉS cuando en nuestra propia web decimos:


"Salud, alimentos y educación: con esos elementos se resolverían la mayor parte de los problemas del mundo. Y respeto, mucho respeto."

¡OLÉ TUS HUEVOS, JOSÉ ANDRÉS!: Tus huevos, tus papas, tus lentejas, tus chicharrones de soya, la coca de cebolla, o cualquier puchero que quieras poner en esas mesas largas que necesita el planeta.


Ya ha sido nominado al NOBEL, por su compromiso y sus misiones humanitarias, y creemos, con toda justicia, que debería recibirlo.

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