El derecho verde


Assistance-Merio | Pixabay
Assistance-Merio | Pixabay

En una decisión, que puede calificarse como histórica, el pasado 8 de octubre de 2021, la Asamblea General de Naciones Unidas aprobó una RESOLUCIÓN sobre el derecho humano a un medio ambiente limpio, saludable y sostenible.


Este final feliz tiene un largo histórico que se inicia en 1972 y la CONFERENCIA DE LAS NACIONES UNIDAS SOBRE EL MEDIO HUMANO, celebrada en Estocolmo, donde se plantearon las cuestiones medioambientales como un elemento preocupante internacional.


Centenares de organizaciones civiles, con representaciones dispares, donde las ONGs han hecho una importante labor, insistieron décadas y décadas ante la preocupación, cada día más acuciante, de que el planeta estaba siendo afectado, y que era precisa la aplicación y protección de medidas conjuntas para salvarlo.


En 2008, fue MALDIVAS quien presentó importantes medidas para paliar el efecto del cambio climático, relacionándolas con los derechos humanos.


En 2012 se nombró en Naciones Unidas, a un Relator, o Experto Independiente, sobre derechos humanos y medio ambiente. Fue JOHN KNOX, quien ostentó el cargo hasta 2018, cuando fue sustituido por DAVID R. BOYD.


El espaldarazo definitivo ha estado motivado por la COVID19, que hizo que casi 70 estados y 15 organismos de la propia ONU hiciesen una declaración conjunta al respecto.


BOYD al ser aprobada la que se conocerá como la Resolución 48/13 declaró:


Profesionalmente, ha sido probablemente la experiencia más emocionante que he tenido o que jamás tendré. Ha sido una enorme victoria del equipo. Se necesitaron literalmente millones de personas, y años y años de trabajo para lograr esta resolución.

Esta resolución es una expresión política, y con ello se parte, sabiendo que no obliga sino que plantea normas de conducta que han sido consensuadas entre todos, y por encargo a un grupo de trabajo formado por Costa Rica, Maldivas, Marruecos, Eslovenia y Suiza.


El derecho verde, como empieza a conocerse, hace alusión expresa la AGENDA 2030 PARA EL DESARROLLO SOSTENIBLE, cuando en 2015 se aprobaron un amplio conjunto de objetivos, y metas universales de gran alcance, centrados en las personas.


Igualmente recuerda las obligaciones y compromisos contraídos por los Estados miembros en la esfera del cambio climático, reconociendo el desarrollo sostenible en su dimensión social, económica y ambiental, además de la protección del medio ambiente, incluidos los ecosistemas, por su contribución al bienestar humano y al disfrute de los derechos humanos, dándole especial importancia a la cooperación internacional.


De la misma manera reconoce los efectos y la degradación del cambio climático, la ordenación y el uso no sostenible de los recursos naturales, la contaminación del aire, las tierras y el agua, la gestión irracional de las sustancias químicas y los desechos, la pérdida resultante de la diversidad biológica y la disminución de los servicios prestados por los ecosistemas, como amenazas acuciantes y graves a la capacidad de las generaciones presentes y futuras tanto para el disfrute de los derechos humanos e, incluso, del derecho a la vida.


Recuerda los Principios Rectores sobre las Empresas.


En resumen:


  • Reconoce el derecho a un medio ambiente limpio, saludable y sostenible como un derecho humano importante para el disfrute de los derechos humanos

  • Observa que el derecho a un medio ambiente limpio, saludable y sostenible está relacionado con otros derechos y el derecho internacional vigente

  • Afirma que la promoción del derecho humano a un medio ambiente limpio, saludable y sostenible requiere la plena aplicación de los acuerdos multilaterales relativos al medio ambiente con arreglo a los principios del derecho ambiental internacional

Alienta a los Estados a que:

  • Creen capacidades para las actividades de protección del medio ambiente a fin de cumplir sus obligaciones y compromisos en materia de derechos humanos, e intensifiquen la cooperación con otros Estados, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, el resto del sistema de las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales y regionales, organismos, programas, secretarías de convenios y convenciones y partes interesadas no estatales pertinentes, incluidas la sociedad civil, las instituciones nacionales de derechos humanos y las empresas, en la implementación del derecho a un medio ambiente limpio, saludable y sostenible, de conformidad con sus respectivos mandatos

  • Sigan compartiendo buenas prácticas en el cumplimiento de las obligaciones de derechos humanos relacionadas con el disfrute de un medio ambiente limpio, saludable y sostenible, entre otros medios intercambiando conocimientos e ideas, creando sinergias entre la protección de los derechos humanos y la protección del medio ambiente, teniendo en cuenta un enfoque integrado y multisectorial y considerando que en las actividades encaminadas a proteger el medio ambiente se han de respetar plenamente otras obligaciones en materia de derechos humanos, incluidas las relacionadas con la igualdad de género

  • Adopten políticas para el disfrute del derecho a un medio ambiente limpio, saludable y sostenible, según corresponda, en particular con respecto a la biodiversidad y los ecosistemas

  • Sigan teniendo en cuenta las obligaciones y los compromisos de derechos humanos relacionados con el disfrute de un medio ambiente limpio, saludable y sostenible en la aplicación y el seguimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, tomando en consideración su carácter integrado y multisectorial

De los 47 países miembros, elegidos por la mayoría de la ASAMBLEA GENERAL, 43 han votado a favor, ninguno en contra y 4 abstenciones: China, Federación de Rusia, India y Japón. Veamos como llevan sus abstenciones en los próximos años.


BOYD pareció que se adelantó en sus previsiones cuando afirmó:


Había esta increíble sensación de haberlo conseguido y también, al mismo tiempo, una sensación de cuánto trabajo queda por hacer para tomar estas hermosas palabras y traducirlas en cambios que mejoren la vida de las personas y hagan que nuestra sociedad sea más sostenible.

La COP26 celebrada en noviembre de este año en Glasgow ha sido un fracaso, y parece que aún queda mucho por hacer.


Desde SENSEI creemos que alrededor del derecho verde se deben articular no sólo recomendaciones sino leyes que hagan que la Humanidad deje de jugar con sus recursos antes de convertirse en una especie más en peligro de extinción.


CANARIAS es una de esas zonas que puede ver peligrar su entorno si no se hace así. Ya está sucediendo en otros territorios.


Es un asunto tan grave que no cabe relajarse. Sólo actuar.

0 comentarios

Entradas relacionadas

Ver todo
Volcán

RECIBE TODAS LAS SEMANAS ALGO SINGULAR

Directo a tu email

Nuestra newsletter "La Singularidad Canaria"

es perfecta para ti