Cambios en el mundo del Capital Riesgo


Arek Socha | Pixabay
Arek Socha | Pixabay

Al mismo tiempo que se está elevando el número de empresas de nueva creación, se está disminuyendo la inversión en ellas, especialmente del capital riesgo, cuando se supone que, por filosofía, deberían ser los instrumentos que más apoyasen la innovación, y más cuando los capitales requeridos están siendo más pequeños.


El pasado 18 de agosto TECHCRUNCH publicaba un artículo de NAVIN CHADDHA, socio de MAYFIELD una empresa de Capital Riesgo, titulado "¿Qué está sucediendo con la toma de riesgo en las empresas de Venture Capital (VC)". Ahí nos resaltan que la industria de VC está aumentando sus inversiones en empresas consolidadas y disminuyendo las de empresas de nueva creación, donde el riesgo es mayor.


Acorde a los datos del artículo que citamos, en los últimos 3 años en Estados Unidos:

  • Inversión de capital semilla: Se reduce del 10,6% al 4,9%

  • Inversión "Early-stage": Se reduce del 36,5% al 26,1%

  • Inversión "Late-stage": Se aumenta del 52,9% al 69%

¿Qué sucede entonces?

NAVIN CHADDHA es inversor de capital riesgo. Conoce el sector. El lema de su empresa es "Las personas primero".


De su magnífico artículo destacamos:

"También es irónico que, cuando se nos juzga por nuestras proezas como inversores de capital riesgo, la única cuestión que ha importado siempre es quién fue el primer inversor, quién tuvo el genio de reconocer una idea brillante. No se trata de quién dirigió la última o las últimas rondas antes de una salida a bolsa.
No se trata de un argumento esotérico sobre el capital riesgo; habrá consecuencias reales para nuestra capacidad de innovar e invertir en áreas como el renacimiento del silicio, la biología como tecnología, la IA centrada en el ser humano, la liberación del poder de los datos, la inversión respetuosa con el clima, la salvación de vidas, la rehumanización de los medios sociales, el blockchain y la computación cuántica.
El sector del capital riesgo no puede olvidar sus raíces. En sus inicios, sirvió de catalizador para el éxito de empresas emblemáticas como Genentech, Apple, Microsoft, Netscape, Google, Salesforce, Amazon y Facebook. Sin estas empresas, no tendríamos una industria biotecnológica, Internet, la nube, los medios sociales y la informática móvil, que han cambiado radicalmente nuestra forma de vivir, jugar y trabajar.
No podemos conocer el futuro, pero con la IA, el aprendizaje automático y una nueva generación de semiconductores y materiales, sabemos sin duda que se avecinan cambios profundos. Pero no se producirá si el capital riesgo no desempeña un papel importante en la creación de una empresa. Tenemos que dar un paso adelante y hacer más para cambiar las desalentadoras estadísticas anteriores.
Y no se trata sólo de la gloria de una empresa individual: Si queremos que Estados Unidos mantenga su liderazgo como motor de la innovación en el mundo, el sector de las empresas de riesgo tiene que hacer más para apoyar las ideas audaces en las primeras etapas para darles una oportunidad de triunfar. Tal vez sea el momento, como sugirió Lessin, de que las sociedades de capital riesgo "busquen otro pequeño estanque" o, más bien, naden más profundamente en el que algunos de nosotros ya estamos: el que está lleno de empresas en fase inicial que buscan inversores que se asocien con ellas a lo largo de su viaje."

¿Cómo está el panorama en España?

En la Tesis de "El Capital Riesgo: análisis de su industria" de JONATAN ÁLVAREZ · JOAN INVERS · GONZALO PALACÍN · JORDI PUIGDENGOLES (UNIVERSITAT POMPEU FABRA) ya nos sirve como una buena indicación:

"Tradicionalmente, el capital riesgo se ha centrado en la financiación de empresas en fase de lanzamiento o expansión, que cuentan con escasos fondos internos y que se caracterizan por un alto grado de incertidumbre sobre la evolución futura de su negocio, lo que les dificulta el acceso a fuentes alternativas de recursos.
No obstante, recientemente se ha observado un incremento significativo de operaciones dirigidas a compañías maduras, transacciones que están generalmente asociadas a procesos de reestructuración y que en algunas ocasiones implican la exclusión del mercado bursátil de la empresa adquirida. Esta modalidad de inversión se ha utilizado también en sociedades familiares en las que han surgido divergencias entre los accionistas sobre el mejor modo de gestionarlas.
Más allá de la definición legal, el capital riesgo, -otras veces llamado capital inversión, capital desarrollo, venture capital, private equity-, se convierte en una técnica, modalidad o forma de inversión que se caracteriza por la existencia de un inversor profesional; quien realiza inversiones en compañías con un alto potencial de crecimiento; instrumentadas a través de la compra de participaciones accionarías (en su mayoría minoritarias y que no cotizan en mercados organizados) con la expectativa de obtener dentro de un horizonte a corto/mediano plazo, plusvalías de su inversión.
El inversor profesional entiende y conoce el alto riesgo al que somete su inversión que puede llevarlo a la pérdida total del capital invertido.
Conviene precisar que, aunque en castellano es corriente utilizar el término capital riesgo al referirse a todas las fases de desarrollo de esta actividad, en el mundo anglosajón existe una clara distinción entre las inversiones en proyectos empresariales que se encuentran en etapas tempranas (venture capital) y aquellas que se centran en empresas ya consolidadas (private equity)."

El 20 de julio de 2021 CINCO DÍAS publicaba un artículo titulado "El capital riesgo se recupera y dispara la inversión en España con más de 2.000 millones". Donde lo importante es cómo se divide ese dinero.


Los 2 mil millones hacen referencia a Private Equity (empresas consolidadas) y vemos que 731 millones son para Venture Capital (etapas tempranas).


2021 está siendo un año de récords para inversiones en empresas, que nos deja titulares como "Una ola histórica de inversiones en startups de 280.000 millones lleva al capital riesgo a romper todos los récords" y si leemos el artículo vemos que:

"La mayor parte de la inversión fue en rondas de financiación de última etapa y en capital privado en startups respaldadas por empresas".

Son cifras importantes. Como indican en CAPITAL MADRID:

"Mención especial merecen las del segmento del venture capital, en una demostración de que hay dinero a espuertas para los proyectos tecnológicos. Los fondos han puesto en esta cesta casi 600 millones de euros para financiar las rondas de financiación de las nuevas estrellas del sector.
No hay precedentes de una inversión tan alta ni tampoco de tanto dinero disponible para financiar compañías de pequeño o mediano tamaño, que se encuentran en fase de desarrollo."

¿Y qué pasará en el futuro?

Aún hay mucha incertidumbre por culpa del COVID. El reto del Cambio Climático nos obliga, por responsabilidad, a asumir riesgos. Por eso es vital apoyar a lo nuevos emprendedores y proyectos de Impacto.


SINGULAR.FUND es la respuesta que desde SENSEI GROUP hemos desarrollado para facilitar el acceso al capital a aquellos creadores que serán capaces de transformar a mejor nuestro mundo.

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