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En la mayoría de ocasiones, los SENSEIS no enseñan con sus doctrinas, sino con sus emociones. Y yo aprendí a lo que no quería dedicar mi existencia.

Descubrí una manera de trabajar que pocas veces había disfrutado, donde el compañerismo, la humanidad y el buen rollo no distaba nada de la profesionalidad, la seriedad y el buen hacer. Que el trabajo, trabajo y trabajo no se enfrentaba a la diversión, la gratificación y la sonrisa.

Aún considero que el TRABAJO y la DEDICACIÓN son el mejor objetivo para alcanzar nuestros SUEÑOS... Y que los SENSEIS que te muestran y te ayudan a construir ese camino, son el mayor tesoro que vamos a encontrar en ese periplo que llamamos vida.

Dirección, Guion & Producción Audiovisual

Un mundo infinito se abre ante mis ojos. Las tierras manchegas se extienden en el horizonte y, junto a mis valientes caballeros, sueño que el camino bajo nuestras monturas, nunca acabe. Que el mundo no se abarque. Que nuestra aventura no finalice hasta que mi cuerpo y la tierra, sean uno.

De pequeño me encantaba explorar mundos con mis amigos.

 

Nacido en el mismo centro de la península ibérica, en un pueblo toledano de agricultores y ganaderos, la exploración de la periferia campestre era lo que más disfrutaba junto mis compañeros de aventuras.

 

Con una bmx naranja por montura, recorríamos campos de trigo, mares de olivos, ganados de ovejas y chotos, y áridos campos de siembra. Como exploradores de un mundo mágico y virgen. Una pandilla de “Indianas Jones” en miniatura, que transportaban a su mundo, aquello que les fascinaba ver en la pantalla.

 

Durante nuestras travesías, construimos varias fortificaciones, nuestros torreones de exploración, ya fuese en un antiguo arado, a la sombra de una vieja alberca o en una vivienda que creíamos deshabitada (y que, por desgracia, no lo estuvo).

 

La imaginación, el ansia de aprendizaje y la búsqueda de lo desconocido, abanderaban nuestros jóvenes cerebros según crecíamos a la sombra de los montes de Toledo.

Después llego la adolescencia, las hormonas y el TRABAJO. Porque una cosa siempre se ha enseñado en mi casa. Cualquier cosa que quisiésemos alcanzar en nuestra vida se conseguía con TRABAJO.  Más, si cabe, proviniendo de una familia humilde. Mis primeros SENSEIS, como los de la mayoría de los humanos, fueron mis padres. SENSEIS nacidos en los márgenes de la posguerra. SENSEIS que conocían desde bien pequeños el valor del TRABAJO. Desde joven lo tuve bien presente, ya fuese como jornalero en la época de vendimia y aceituna, en el taller de mi padre ayudando en las labores como peón de carpintería o ayudando, y después dirigiendo, el negocio familiar de fin de semana: un tiovivo en la plaza del pueblo, “Los caballitos de Pellica”. Ese tiovivo siempre me mantuvo en contacto directo con la ilusión y la emoción que sólo concebimos cuando somos niños. Aún recuerdo las risas y las aventuras imaginarias de todos los pequeños aventureros que se subían a ese carrusel de emociones y sueños.

Durante mi post-adolescencia continué con las ilusiones de mi niñez, imaginando historias, mezcladas con la rabia de la juventud y expresadas a través de la música en una banda de punk-rock que formé con algunos amigos de mi población natal; a la par que escribía para mí mismo, poemas e historias. Sin embargo, nunca contemplé la posibilidad de profesionalizarme en una rama creativa. Para mí, era algo fuera de mi mundo, un camino sólo elegible por clases pudientes o hijos de la farándula. Algo a lo que un hijo de carpintero no podía (ni debía) aspirar. Por lo tanto, decidí encarrilar mi carrera profesional en otra de las pasiones de mi vida, la Biología.

Estudié la DIPLOMATURA DE BIOLOGÍA en la UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE MADRID, en primera instancia con la intención de especializarme en ZOOLOGÍA, y finalmente, licenciándome en BIOLOGÍA CELULAR Y GENÉTICA. Fue una de las experiencias más importantes de mi vida, aunque finalmente no tuviese la vocación para dedicarle el resto de mis días.  

 

Durante esos cinco años de carrera conocí a una buena cantidad de SENSEIS, grandes profesores de Universidad que nos desvelaron los misterios de la ciencia de la vida. Pero si hay un SENSEI que destacar, ese es MÁXIMO SANDÍN, Profesor de Evolución Humana. MÁXIMO entró el primer día a clase tirando un tomo de “El origen de las especies” de Darwin al suelo y pisándolo al grito de “el darwinismo es una mierda victoriana”. Firme defensor de las teorías de grandes biólogos de la época como Lynn Margulis y Dorion Sagan, en las que la evolución es saltacionista, y no gradualista, y en la que los procesos de simbiosis y cooperación habían hecho más por la evolución biológica que la competencia y la selección agresiva.

 

Nos mostró un nuevo mundo más allá de lo aprendido durante los cuatro años anteriores de carrera. Y, sobre todo, nos enseñó a pensar como buenos científicos, con reflexión y humanidad; nunca dando por sentado los preceptos de unos pocos. Mi curiosidad y mi pensamiento crítico se vieron afilados gracias a este gran maestro.

Mi trabajo fin de carrera lo realicé en el LABORATORIO DE IMAGEN MÉDICA DEL GREGORIO MARAÑÓN, gracias a una profesora de Fisiología Animal que me contactó con uno de los grandes SENSEIS de mi vida, SANTIAGO REIG. Mi proyecto se basó en las diferencias y similitudes neurológicas entre enfermos Alzheimer, Asperger y Esquizofrenia. Un trabajo absorbente, sobre uno de los temas más apasionantes que he estudiado: el cerebro humano. Sin embargo, este proyecto descubrió algo que ya intuía en mi yo interior: falta de vocación para dedicar mi vida completa a la ciencia. SANTIAGO REIG no sólo me mostró los pormenores de los estudios de neurología que se hacían en dicho laboratorio, sino la profunda pasión que tenía por la biología y por la ciencia en general. En sus ojos vi tal vocación, entusiasmo y entrega por lo que hacía día a día, que entendí que jamás alcanzaría esa plenitud en la rama que había elegido. Esa fue la razón por la que rechacé doctorarme en Biología bajo su tutela. Esa es la razón por la que abandoné lo que pensaba que era mi meta. En la mayoría de ocasiones, los SENSEIS no enseñan con sus doctrinas, sino con sus emociones. Y yo aprendí a lo que no quería dedicar mi existencia.

Con una Licenciatura bajo mi brazo, y una oferta de Doctorado en la otra, decidí abrir los brazos, alzar el vuelo y lanzarme a alcanzar un objetivo imposible. A aquello que no era para un jovencito de pueblo de clase obrera. A aquello que sólo se llega en los sueños y en las ficciones más optimistas. Decidí que quería contar historias a través del lenguaje cinematográfico.

 

Tras grabar un par de proyectos de cortometraje con amigos de la Universidad y amigos de mi pueblo natal, decidí tomarme un año trabajando en el voluntariado europeo (EVS) en un proyecto audiovisual en SOFÍA, BULGARIA. Quería dedicarme al Audiovisual en una cultura ajena a la mía, con un objetivo sociocultural, sin ningún tipo de apoyo familiar. Tratar de ver si en las peores circunstancias, aún seguía con las ganas de contar historias; y si no era el caso, dejarme de tonterías y volver a mi carrera en Biología.

 

La experiencia fue única. Tal vez una de las más enriquecedoras que he tenido. No por lo bonito de la misma (que no siempre fue bonita) sino por lo que aprendí de la gente y de mí mismo.

 

Durante mi periplo búlgaro fui co-creador, realizador y montador del programa WELCOME MR. KLOUG y realicé el documental SAMBANDA.

Tras la experiencia búlgara llevé a cabo el cortometraje PENSANDO EN ELLO, una obra de ficción autoproducida que conseguí colocar en algunos festivales. Después, con la determinación del que ha descubierto su auténtica vocación, decidí matricularme en el INSTITUTO DEL CINE MADRID y estudiar DIRECCIÓN, MONTAJE Y GUION CINEMATOGRÁFICO

 

Encaré mi nueva etapa con entusiasmo, pasión y entrega. Durante mis años en el ICM trabajé activamente tanto en los trabajos académicos como en los proyectos extra-académicos y oportunidades laborales que surgiesen, mientras, paralelamente, impartía yo mismo clases o tenía diversos trabajos para poder pagar mis estudios cinematográficos.

 

TRABAJO, TRABAJO y TRABAJO. Era, y es, la única manera que conozco para alcanzar una meta.

 

Tuve el placer de recibir clases de auténticos SENSEIS que les apasionaba lo que enseñaban como JUANFER ANDRÉS, ERNESTO MARTÍN, ÓSCAR DURÁN o DAVID MUÑOZ, entre otros.

 

Durante mis años de estudio llevé a cabo varios cortometrajes como director, guionista y montador, entre los que destaco SOMBRAS, DOS AÑOS Y UN DÍA, 35 MINUTOS A LA SOMBRA; videoclips para los grupos VISITA INESPERADA y TUBULTO; trabajé como grafista en LA LOTERÍA DIARIA y LA SUERTE EN TUS MANOS de MEDIAPRO; y codirigí y coproduje el largometraje FRAGMENTOS.

Después de mi periplo por el ICM, me ofrecieron un trabajo en la escuela como COORDINADOR DE POSTPRODUCCIÓN, AULAS E INFORMÁTICA donde, además de coordinar, supervisaba la posproducción de las prácticas del alumnado; gestionaba las aulas y estaciones de montaje, así como el almacenamiento del material bruto y exportado; coordinaba la plataforma de clases online (a través de Adobe Connect); montaba piezas audiovisuales; y fui el creador, organizador y director de Festival de cortometrajes MAD FEST, con los trabajos de los alumnos.  Acepté este empleo a la vez que trabajaba como freelance como realizador y montador para diversas productoras trabajando en proyectos para BANKIA, THYSEEN-KRUP, ABIBOO STUDIOS, ZINC SHOWER MATADERO MADRID y el propio ICM. Paralelamente producía, escribía dirigía y montaba proyectos personales como los cortometrajes EL JUEGO y LAS 5 ETAPAS DEL DUELO: MODELO KÜBLER-ROSS, participando en decenas de festivales, siendo también, el director de producción del cortometraje REGGIE que complementa audiovisualmente la obra de teatro ELLA(S) montada por la compañía TEATRO SIN RED. 

Durante dos años, tuve la oportunidad de ser el realizador en directo del CONCIERTO DE NAVIDAD del director de orquesta y compositor de bandas sonoras LUCAS VIDAL en honor a JOHN WILLIAMS en el TEATRO REAL DE MADRID.

Durante esta época conocí a otro de mis SENSEIS y compañero de fatigas, DAVID V. MORA, con quien trabajé en diversos proyectos, destacando la realización y montaje de piezas publicitarias para el disco PARA LA LIBERTAD: LOS FLAMENCOS CANTAN A MIGUEL HERNÁNDEZ, producido por EKIYOO MEDIA para UNIVERSAL MUSIC y el montaje de piezas para SHOOTING LOFT. Además, trabajamos en un proyecto titulado BLOG & BREAKFAST donde lo mejor que me llevé fue conocer a CECILIO CHAVES. Con CECILIO trabajé en varios proyectos a posteriori, destacando un aftermovie para el festival de música MEDUSA SUNBEACH FESTIVAL 2016, la realización y montaje del videoclip ANDROIDE para el grupo SOLAR y la ayudantía de montaje y motion graphics del documental LA RAÍZ – DE GANDÍA AL MUNDOla despedida de un grupo de referencia en el mestizaje del rock con el ska, el reggae o el rap, con una imagen fuerte y mucho contenido lírico en sus letras.

 

Junto a DAVID y CECILIO descubrí una manera de trabajar que pocas veces había disfrutado, donde el compañerismo, la humanidad y el buen rollo no distaba nada de la profesionalidad, la seriedad y el buen hacer. Que el trabajo, trabajo y trabajo no se enfrentaba a la diversión, la gratificación y la sonrisa.

Recibí la oferta para trabajar en otra parte del mundo, y alejarme de nuevo de Madrid. Mi espíritu aventurero se puso de nuevo en marcha y acepté un trabajo en Tenerife, en la empresa GAMING EXPERIENCE, como REALIZADOR y MONTADOR en la industria de los eSports; trabajando circunstancialmente para empresas como INTEL, MICROSOFT ASUS hasta que el INSTITUTO DE CINE DE MADRID se puso de nuevo en contacto conmigo para ofrecerme la oportunidad de impartir clases en su joven sede de Gran Canaria, el INSTITUTO DEL CINE CANARIAS. Ya había impartido clases anteriormente, tanto de inglés, guitarra, ciencias biológicas como cinematografía, pero el reto esta vez era mayor y me permitía, por primera vez, ser SENSEI para otros tal como grandes maestros lo habían sido conmigo. Tras combinar ambos trabajos un tiempo, decidí mudarme a Las Palmas para implicarme mayormente con el proyecto del ICC.

 

A día de hoy, estoy a punto de finalizar mi primer largometraje como director en solitario, SOMOS, con fecha de distribución y estreno durante el presente año.

Aún miro al mundo como un terreno infinito para la imaginación. Aún considero que el TRABAJO y la DEDICACIÓN son el mejor objetivo para alcanzar nuestros SUEÑOS. Aún creo firmemente que tengo mucho que aprender y descubrir. Que el camino no tiene fin. Que construir, crear y andar el trayecto es lo más grandioso de levantarse cada mañana. Que las ideas son para que sucedan. Y que los SENSEIS que te muestran y te ayudan a construir ese camino, son el mayor tesoro que vamos a encontrar en ese periplo que llamamos vida.

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