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Tenía que emanciparme. Era un menor, es decir, menos que lo que se entiende por un joven emprendedor y, en España, no puedes desarrollar ideas o negocios con los que ganar dinero, pagando impuestos y haciendo que otros también ganen, si no eres mayor de edad o te independizas legalmente de los tuyos.

​Cada sensei no sólo me ha guiado a trazar un camino de vida, sino que una gran parte de ellos se han convertido en mis cómplices y amigos

Fundador & CEO

Al liderar un negocio se asume una responsabilidad que aúna a los equipos de trabajo, socios, colaboradores,  clientes y, por supuesto, a uno mismo.

En SENSEI además, se extiende a un compromiso con aquellos que me han enseñado a ser responsable: con mis maestros. 

Cada sensei no sólo me ha guiado a trazar un camino de vida, sino que una gran parte de ellos se han convertido en mis cómplices y amigos. 

 

Responsabilidad y compromiso que para mí se transforma en agradecimiento y respeto. 

Tengo 21 años. Lo que se da en llamar un joven empresario.

 

Quizás resulte demasiado joven para mucha gente, pero también diré que, además, soy un joven seguro. , seguro. Sé que a eso también se le da en llamar un joven engreído o prepotente, pero creo que hay que eliminar prejuicios, y por eso quiero compartir mi historia  porque el que está dispuesto a aprender siempre es humilde.

Mi seguridad no está en la red de protección que supone contar con la experiencia  de cada sensei; o que el más joven de ellos me doble la edad; o que sepa  que no me dejarán caer.

 

Mi confianza está en el respeto que me impone afirmar que junto a ellos tengo mucho que aprender, compartir con los demás y en saber que quiero labrar un buen futuro.

Mi certeza es la misma de un luchador. Y si algo soy, y quiero seguir siendo, es un luchador. ​

Cuando me presenté, hace ya más de 1.001 noches, ante mi primer sensei, fue una revelación tan impactante que, en un principio, dudé, e incluso llegué a pensar que no podía ser cierto todo lo que decía y que en realidad estaba escuchando un relato fantasioso. Además, yo sabía que de ese sensei se decían algunas barbaridades y alguno lo calificaba de charlatán.  Claro que siempre eran ataques extraños, sin pruebas y con gente que no daba la cara. Eso que los de mi generación estamos tan acostumbrados a ver en internet con los haters, y donde parece que todo vale.

Hoy confirmo que la realidad ha sido más maravillosa que cualquier cuento, y que gracias a ese sensei descubrí la esencia de la honestidad, y a diferenciar a un sensei real de lo que otros denominan como charlatán. Curiosamente los charlatanes eran los que le califican como tal a él. Una curiosa vuelta de tuerca.

 

El maestro auténtico tuteló mi introducción al mundo de los negocios, sin cobrar absolutamente nada durante años, y eso que yo estaba dispuesto a pagar. Y lo hizo porque quiso, sin más.

 

Tuve que enfrentarme a muchas cosas. Como si fuese una carrera de obstáculos. 

 

Lo primero algo muy grande: Tenía que emanciparme. Era un menor, es decir, menos que lo que se entiende por un joven emprendedor y, en España, no puedes desarrollar ideas o negocios con los que ganar dinero, pagando impuestos y haciendo que otros también ganen, si no eres mayor de edad o te independizas legalmente de los tuyos.

No sé si alguien ha experimentado lo que significa salir de tu habitación, hacer una convocatoria de urgencia antes de la cena y pedirles a esos que han cuidado de ti desde que naciste que dejen de ser, por Ley, tus progenitores para poder llevar a cabo un sueño. 

 

Para mí fue una pesadilla. Llegué a pensar que creerían que me había metido en alguna secta y que al final se negarían. O que también podían decirme "vete pero no vuelvas, desagracedido". Pero afronté el reto y ahí lo solté. 

Afortunadamente, la confianza que tenían en mí era superior a mis miedos, y todo quedo en un trámite de minutos ante el Notario.  

Lo suyo sería que yo contase lo mucho que aprendí, lo positivo que fue todo, y como eso me lleno de energías para ir a más,  o lo que es lo mismo,  contar las bonanzas como las cuentan todos.  Pero, de nuevo, nada más lejos de la realidad.

Si, después de renunciar, previo pago de su importe, a mis padres, tener un sensei gratuito prácticamente en el día a día, o haberme quitado un montón de horas de eso que debe hacer un chico de mi edad, es decir, jugar con mis amigos, salir con mi chica, divertirme y estudiar a ratos... todo se quedó en que lo ideado no pasó. 

¿Qué pasó? Otras muchas otras cosas, pero ninguna como la había pensado. Se puede resumir como que fue un aprendizaje, que me costó mucho esfuerzo y dinero, pero lo que se dice levantar un buen negocio y beneficio, no. 

 

¿Fue un fracaso? No, ni tan siquiera eso.

Había elegido mal a un asesor externo aunque él se creía mi socio, y que inventando historias (de las malas) hizo que fluyese el dinero, pero sólo de mi cuenta a la suya. 

Mi sensei, el que aún está conmigo, me calificó de ingenuo y me dio otro enfoque: había sido bautizado, pero en una pila tan llena de agua que lo mismo otro se hubiese ahogado. A partir de ese momento había que tomarse la experiencia vivida como un training acelerado de lo que "si" y lo que "no" se debía hacer cuando quieres montar un negocio. 

 

En aquel momento no sabía si era un piropo o un insulto, pero siguiendo su consejo, también supe que cuando algo así sucede hay que superarse, y buscas otras opciones para seguir o, lo que es lo mismo, que, independientemente de los juicios y los prejuicios sobre los que hacen trampas, hay que mirar hacia adelante, sabiendo lo que queda detrás y, con la lección aprendida, aprender más.

 

Seguramente al empezar a leer esto alguien esperaba un Currículo, y no una historia, así que creo que también me veo en la obligación de hacerlo.

 

Comienzo:

 

Me fascina el análisis, así que después de estudiar en el COLEGIO HISPANO INGLÉS DE TENERIFE, dejé la isla y me trasladé a la UNIVERSIDAD EUROPEA DE MADRID, donde al día de hoy estoy cursando un grado de BUSINESS ANALYTICS. Lo compagino con tres cursos más en Estados Unidos, uno en ESTRATEGIAS Y HABILIDADES PARA LA NEGOCIACIÓN en la UNIVERSIDAD DE MICHIGAN, otro de PSICOLOGIA SOCIAL en la UNIVERSIDAD DE WESLEYAN y el último de MERCADOS FINANCIEROS en la UNIVERSIDAD DE YALE.

 

Estoy diplomado en un curso de DIRECCIÓN Y GESTIÓN DE RECURSOS HUMANOS por el CENTRO DE ESTUDIOS GARRIGUES, además de conseguir certificados en diferentes formaciones, como el TALLER DE ESTRATEGIA DIGITAL de GOOGLE ACTÍVATE

 

También he sido Secretario y Tesorero de la ASOCIACIÓN CANARIA PARA EL EMPRENDIMIENTO Y LA CULTURA (ACEC) y he colaborado con MENTOR DAY, una aceleradora de emprendedores.

 

Creé CAMPUP, con el fin de encauzar proyectos de jóvenes empresarios, con patrocinadores como el PARQUE CIENTÍFICO Y TECNOLÓGICO DE TENERIFE, EL GOBIERNO DE CANARIAS y el AYUNTAMIENTO DE LA LAGUNA.

 

En el CMU SAN PABLO he realizado labores de Dirección y como Delegado de Comunicación; además de colaborar con el CLUB DEL EMPRENDEDOR y ejercer como Director General de CEU XPERIENCE: una rama de la FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES Y ECONÓMICAS de la UNIVERSIDAD CEU SAN PABLO, donde se llevaron a cabo diferentes actividades para los alumnos.

 

Durante el último año he puesto en marcha GRUPO CA, una consultora inmobiliaria que opera a nivel nacional.

 

Siempre que me es posible acudo a foros y cursos, afortunadamente muy accesibles, gracias a poder formarme digitalmente, y estoy especialmente orgulloso de los SUMMITT de FORBES, que para mí han sido muy reveladores.

Por último acabo de incorporarme, como delegado de acción comunicativa y redes sociales, de JUVEUCAN, una asociación de jóvenes europeístas cuyo objetivo es acercar el mensaje del proyecto de la Unión Europea a la juventud de Canarias.

 

Lo sé, un Curriculo pequeñito, pero que gracias a cada sensei que se ha unido a mi propuesta, espero ampliar. 

 

No crean que no he querido identificar ese primer aprendizaje. Seguro que, como sucede en la vida, vendrán muchos más: algunos malos, otros buenos y algunos excelentes. El primer aprendizaje fue TRISOLD, una empresa de e-commerce con productos únicos en el mercado, enfocada a clientes curiosos y exclusivos donde conseguí el interés de importantes marcas locales, nacionales e internacionales y también el apoyo de los medios de comunicación… y, como ya he dicho, ningún beneficio económico y muchos beneficios en lo personal. 

 

Ahora lidero SENSEI

Entre mis colaboradores, como decía, está mi primer sensei y otros, muchos, a los que también admiro. Mi agradecimiento y mi respeto. 

Al liderar asumimos la responsabilidad de aquellos que nos han enseñado a ser responsables. Ese es mi compromiso. Sigo formándome.