• Icono social LinkedIn
  • Icono social de YouTube
  • Icono Más

Para que un individuo tome consciencia de sus predisposiciones y pueda tomar el control de su vida, lo primero que debe hacer es estudiar y comprender su árbol genealógico.

Yo seguiré aportando lo que pueda para mejorar nuestro mundo, por coherencia interna, por todos mis antepasados que tuvieron que emigrar huyendo de las injusticias, y por mi pequeño. Para que no tenga que huir en el futuro y crezca en el mejor lugar posible.

Plataformas Digitales &

Cooperación Internacional

Conozco a EDUARDO MEDINA desde hace tres años, cuando siendo aún menor montó su primera empresa. Hoy ha decidido llevar a cabo SENSEI, centrada en el asesoramiento en materias que considero esenciales, y en la formación, que viene a ser otra cara de la misma moneda.

Me pidió escribir un texto para presentarme, que fuese más allá de un currículo clásico. Decidí hacer un ejercicio de autoanálisis y preguntarme: ¿Quién soy? ¿Qué me define? ¿Que podría destacar que interese a otros para comprenderme mejor?

Recordé que la psicóloga ANNE ANCELIN SCHUTZENBERGER (1919-2018), afirmaba que “para que un individuo tome consciencia de sus predisposiciones y pueda tomar el control de su vida, lo primero que debe hacer es estudiar y comprender su árbol genealógico.”

Por tanto, empezaré hablando de mi familia:

La de mi padre es originaria de Tenerife, Islas Canarias. Mis abuelos paternos, como tantos otros canarios, emigraron a la Venezuela de entonces, en busca de mejores condiciones de vida, y allí vivieron hasta que mi padre cumplió 5 años, cuando decidieron volver a Tacoronte, en Tenerife. A los 19 años, mi padre ya era licenciado en Náutica y empezó a navegar por el mundo. Muchos países y experiencias. Capitán de la Marina Mercante, que con 26 años fue a visitar el país en que vivió de pequeño.

La familia de mi madre era un mix italo-polaco.

Por un lado, mi abuela materna, hija de emigrantes italianos que escaparon, en su momento, de la hambruna. Por el otro, mi abuelo materno. Con 14 años sus padres lo enviaron a un destino incierto pero seguro. Huía de la muerte que asolaba Europa, y que tanto dolor causó a nuestra familia. Siendo judío era lo único que podía hacer. En barco llegó a Brasil y de allí a Venezuela, convirtiéndose en uno de los sastres más importantes de la capital. Mi madre creció en una familia donde el holocausto era un tema delicado. Mi abuelo no hablaba alemán o polaco, ni del pasado.

De pequeño no solía entender por qué  a mi madre no le gustaban las películas de guerra, y menos las de nazis. Ahora si lo entiendo.

 

Mi padre y mi madre se conocieron… y empezaron una nueva aventura juntos en Sur América. Ahí llegué yo, naciendo en Caracas.

 

Mi madre hizo Logopedia, pero lo que más le apasionaba era la artesanía y siempre estuvo creando, utilizando miles de materiales para dar explosión a su creatividad.

Mi padre me enseño la pasión por la ciencia, la lógica y la creación de estructuras que conecten conocimiento con la realidad. Mi madre me enseño a ver todo con alegría y optimismo, a valorar lo artístico y creativo.

 

Yo crecí en una familia de clase media-alta. Una burbuja latino-americana. Aunque mis padres se esforzaron mucho en enseñarme la realidad del país y el mundo. Nuestra historia familiar estaba llena de dolor, de emigración, y era importante no olvidar nuestras raíces.

Estudié en el COLEGIO FRANCIA (ALIANZA FRANCESA) durante mi adolescencia. Viví los saqueos y fuertes disturbios del 89, el llamado “Caracazo”, y en 1992. el golpe de estado de Chávez, oyendo las bombas caer cerca de mi casa. A pesar de todo, había que seguir la vida y tenía que empezar mis estudios superiores.

Me apasionaba la tecnología desde muy pequeño, y ese año entre en la UNIVERSIDAD SIMÓN BOLÍVAR a estudiar INGENIERÍA ELÉCTRICA. También pude aprovechar para formar parte del CENTRO EXPERIMENTAL DE CINE de dicha universidad, realizando distintos proyectos creativos y formaciones. Pero algo fallaba.

Mi mundo era una burbuja y solo veía caos a mi alrededor.

Al poco tiempo tuve un accidente de coche con mis amigos. Uno casi pierde la vida. Yo tenía seguro privado y me atendieron rápido, y en una ambulancia equipada. Mi amigo tuvo que esperar por la pública sin equipar. Un país de riqueza y contrastes. De extrema pobreza.

Eso me marcó, necesitaba dar un paso adelante y ayudar a los demás de forma directa.

Me apunté como BOMBERO VOLUNTARIO UNIVERSITARIO en la UNIVERSIDAD CENTRAL DE VENEZUELA. Una de las mejores experiencias de mi vida. Pude conocer a otro tipo de personas que me enriquecieron, coordinar equipos y tomar decisiones en ambientes de alta presión. Aprendí desde primeros auxilios o rescate, a gestión logística. Atendí accidentes de coches en autopistas y heridos en manifestaciones, donde ambos lados disparaban. Con 19 años es una experiencia que te transforma la vida y te abre los ojos.

Pero el país seguía sumido en el caos. En mi familia ya todos habíamos sufrido robos con más o menos violencia. A mí me atracaron dos veces con pistola, una de las cuales salvé mi vida gracias a estar saliendo de una guardia de los bomberos y a que los ladrones, unos niños, vieran mi uniforme y supieran que los bomberos eran quienes iban a sus barrios, a ayudar cuando nadie más lo hacía.

Con todo eso, mi padre nos reunió y dijo que si seguíamos ahí no acabaría bien. Así que nuestra familia repitió las vivencias de nuestros antepasados y emigramos a Canarias en el año 1996, con Chávez aún en la cárcel. Dejando atrás el país en que creciste, a tu familia y amigos.

Sin haber finalizado los estudios universitarios me tocó reinventarme en España.

Al igual que mi padre, que pasó de navegar como Capitán de grandes buques a Consultor en logística intermodal, yo quise estudiar sobre la creación de negocios capaces de transformar vidas y sociedades.

Entré en la  FACULTAD DE ECONÓMICAS de la UNIVERSIDAD DE LA LAGUNA, para estudiar ADMINISTRACIÓN Y DIRECCIÓN DE EMPRESAS (donde fui presidente de su delegación de alumnos y organicé con otros compañeros ferias sobre desarrollo sostenible, invitando tanto a la administración pública como al sector privado), pero lo dejé ya que no me gustaba la contabilidad sino la parte más humana y creativa de gestión. Así di el paso a estudiar en el IES LA LABORAL TÉCNICO SUPERIOR DE COMERCIO INTERNACIONAL. Una visión más holística y práctica de la economía y los negocios. También, recordando mi paso por los bomberos, saqué el título de CONSEJERO DE SEGURIDAD EN MERCANCÍAS PELIGROSAS ADR a nivel europeo por el MINISTERIO DE FOMENTO DE ESPAÑA.

En esa época también inicié un proyecto particular sin fines de lucro, que buscaba poner en relieve la importancia del mundo rural para atraer nuevos habitantes y ayudar a su sostenibilidad futura a largo plazo. Lo bueno de saber desarrollo web es que te permite crear proyectos propios rápido. El FORO REPOBLANDO duró unos años en que tuvimos mucha aceptación e incluso fui invitado a dar una charla en Soria, donde pude explicar que una de las fórmulas interesantes para modernizar el desarrollo local era atraer programadores y diversificar la economía rural clásica. Se aprovechaban así las grandes inversiones en centros ciudadanos de los pueblos pequeños, con instalaciones modernas pero que carecían de una visión catalizadora de la economía.

Fruto de todas esas inquietudes, creé ORGÁNICA DTM, un pequeño estudio de diseño y desarrollo, donde participaba mi hermano con sus creaciones, y otros compañeros, que buscaba utilizar la tecnología como transformadora social y así 

Nuestra visión era trabajar localmente y hacer posibles redes internacionales de cooperación. Así creamos redes con empresas de China, Polonia, Argentina, Venezuela y participamos en eventos como el CARTOON MASTER FINANCE de la Unión Europea en Barcelona y Freising (Alemania), siendo ponente de internacionalización de la industria cultural en la CÁMARA DE COMERCIO DE SANTA CRUZ DE TENERIFE, y de la mano del ICEX.

Destacaría un par de proyectos propios: OPENPUPPETS, con el que buscamos hacer asequible la tecnología de software libre a los niños. Explicando conceptos básicos y no herramientas, se centró en desarrollar ilustraciones atractivas para el público infantil. El CABILDO DE LA GOMERA utilizó nuestros diseños para sus cursos de OpenOffice. La UNIVERSIDAD DE LA LAGUNA nos pidió el desarrollo de la mascota de su distribuidora de Linux Bardinux. Y fui invitado al FORO MUNDIAL DEL CONOCIMIENTO LIBRE en Maturín, Venezuela. Un reencuentro con mi tierra.

Con esa misma filosofía nos adentramos en el mundo de la producción audiovisual en animación digital. Desarrollamos todo el concepto de CEJAS BRAVAS, una animación donde los niños y los animales eran el motor de transformación social ayudando a los adultos a reaccionar. La serie fue seleccionada en el CARTOON FORUM, el proyecto europeo MEDIA, donde la pudimos presentar a inversores internacionales.

Fue en ese momento que conocimos a DAVID V. MORA y su equipo de ATLANTIA. Se interesaron en nuestros desarrollos creativos y, lo más importante, compartíamos la visión de transformación social. Desde entonces, iniciamos un largo camino de amistad y cooperación. Uno de los proyectos que nació entonces, y que ahora se pone en marcha, es GREENPILOTS, una plataforma que busca acercar inversores y creadores, optimizando esfuerzos para ambas partes.

Posteriormente participé en proyectos como USE&PAY, una startup que desarrollaba un sistema digital de pago. Y como asesor de varias empresas ayudando en procesos de creación de plataformas digitales para la internacionalización.

Colaboré como formador en tecnología de la comunicación en VECINDARIO SUBMARINO. Un proyecto de educativo que acercaba la robótica submarina a los institutos públicos.

Es importante pensar que nuestro mundo está avanzando muy rápido en temas de negocios y tecnología. Mi primer empleo, con 18 años, fue en una tienda de discos de una gran cadena. Hoy ese negocio no existe, la música se consume por streaming en distintas plataformas y las tiendas de disco que sobreviven se han especializado en nichos y convertido los vinilos en objeto de coleccionistas. Negocios que se adaptan o mueren.

Hoy vivimos una explosión tecnológica. Hablamos de Internet de las cosas, de blockchain, de CRM/ERP, de inteligencias artificiales y robótica. ¿Cómo encaja todo eso con nuestra sociedad cercana, nuestros vecinos?

Llegado a este punto, quería dar un paso hacia la acción social directa.

Fui contratado por una organización para ser el gerente de una empresa de inserción social, una imprenta digital pequeña, trabajando con los cimientos que tenían del proyecto e intentando modernizarlo. Una experiencia muy enriquecedora por todo el trabajo de acompañamiento a los compañeros que trabajaban y se formaban con nosotros, así como por las posibilidades de apostar por nuevos nichos, como una línea de diseño en edición limitada llamada HUMANS NOT ROBOTS, donde se quería poner en valor el trabajo de las personas y luchar contra la producción en masa que destruye el planeta.

En la actualidad, colaboro en procesos  de transformación digital (E-Learning + Internacionalización) de centros de terapias complementarias, y he descubierto el TUI-NA (masaje de la medicina tradicional china) y el QUIROMASAJE. Buscando siempre fórmulas que me ayuden a aportar un granito de arena en mejorar la vida de todos los que me rodean, enriqueciendo mi desarrollo personal. No todo gira alrededor de las hojas de cálculo y la tecnología.

He de admitir que el cambio más grande me llegó hace un par de años: NACIÓ ERIC, MI HIJO.

Yo seguiré aportando lo que pueda para mejorar nuestro mundo, por coherencia interna, por todos mis antepasados que tuvieron que emigrar huyendo de las injusticias, y por mi pequeño, para que no tenga que huir en el futuro y crezca en el mejor lugar posible.

Como dije en un principio, SENSEI es un proyecto necesario al ofrecer conocimiento, además de colaborar con personas a las que considero justas.

Durante todo este trayecto he mantenido una constante: que las herramientas de las que disponía sirviesen para la transformación social.

Al final, se trata de hacer la TECNOLOGÍA MÁS HUMANA: "Por ti, por mí, por nuestros hijos".